La toma de decisiones



Cada minuto de nuestro día está lleno de acciones. Y cada una de esas acciones es una decisión. Hay montones de estudios que demuestran que la toma de decisiones va utilizando energía mental. Por eso es que nuestro cerebro insiste en automatizar procesos y hacer rutinas para disminuir la cantidad de decisiones que tomamos. Así que cuando decidimos cambiar un hábito, estamos forzando a nuestro cerebro a tomar una decisión diferente que la ya había sido establecida. Esta capacidad de decisión se renueva cuando descansamos. Es por esto que es mucho más probable que estés motivado a cambiar tus hábitos alimenticios en el desayuno que en la cena. Es más probable que estés más dispuesto a encontrar una solución a un problema en la mañana que por la noche o cuando estás cansado.


Por eso es importante crear sistemas que reduzcan la toma de decisiones para que no tengamos que esperar a que se presenten las situaciones para decidir ya que como ya establecimos es más difícil tomar esas decisiones en el momento. Vamos a poner algunos ejemplos de cómo podemos implementar esto de las decisiones previas.


¿Qué harás durante el día?

Decide un día antes o en una planeación semanal qué es lo que harás en un día cualquiera y aprende a seguir tu agenda. Reduce tu abanico de posibilidades de "¿qué hago ahorita?". Si a las 3 de la tarde tus opciones son hacer la llamada, hacer el documento, sacar a pasear al perro, hacer de comer, ver mi serie o hacer una siesta estás dejando un mundo de posibilidades y lo más probable es que en ese momento, con ese cansancio o hambre no necesariamente tomes la mejor decisión. Decide antes.


¿Qué voy a comer?

Como lo he planteado en muchas ocasiones, cuidar mi alimentación es de las acciones que mas trabajo me cuestan. Me conozco. Y si no decido y preparo con anticipación los alimentos, se que a la mera hora con hambre y cansancio voy a preferir pedir comida rápida. Es una decisión que me es mucho más fácil tomar el fin de semana y trato de preparar así mis alimentos.


¿Cómo reaccionarás ante un problema?

Piensa qué pasaría si un colega te hace enojar, ¿cómo reaccionarías? Trata de tomar estas decisiones antes de que se presente la situación, será mucho más probable que con la cabeza fría establezcas exactamente cómo sería ideal que reaccionaras a estas situaciones y evitar esa decisión en el momento de reaccionar con el estómago.


¿A ti que cosas te gustaría automatizar en tu vida? Déjame tus comentarios



202 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo