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  • Pepe Valdes

La importancia de las rutinas

Hay muchas personas que creen que no tienen disciplina, que les cuesta mucho trabajo seguir una rutina. Eso es mentira, lo que pasa es que tenemos rutinas muy arraigadas que no necesariamente corresponden a lo que quisiéramos hacer. Desde cómo nos bañamos, cómo nos bajamos de un automóvil, cómo preparamos el desayuno en la mañana, todo esto son una serie de rutinas que seguimos al pie de la letra después de años de repetición.







Nuestro cuerpo y nuestro cerebro están diseñados para repetir comportamientos, de esta manera podemos utilizar nuestra capacidad de razonar para afrontar cosas nuevas. Si razonáramos cada pequeña acción que realizamos nuestro cerebro se saturaría rápidamente de decisiones y pensamientos. Es por esto que podemos manejar y tener conversaciones o poner atención a un audiolibro simultáneamente.


Pero esta capacidad es un arma de doble filo, ya que esta automatización de acciones puede hacernos automatizar y repetir comportamientos que no nos hacen bien. Para eso existen las rutinas. Las rutinas son formas de hacer conciencia de secuencias de acciones y asegurarnos de integrar todo lo que queremos lograr o evitar en ellas.


Las rutinas no tienen que ser elaboradas, no tienen que ser difíciles, sólo tienen que iniciar como un acto voluntario y en conciencia para después convertirse en un acciones automatizadas y naturales que no requieren de mayor esfuerzo. Aquí algunos ejemplos de rutinas que puedes incorporar a tu vida diaria:


Rutina de Mañana

La más famosa y legendaria rutina de mañana. Si quieres leer un artículo completo de cómo elaborar una rutina de mañana puedes leer este post.


Salir de Casa

Incorpora cosas como revisar las luces, apagar equipos, agua para mascotas, revisión de llaves, cartera, teléfono en el mismo orden, etc.


Llegando a Casa

Si sueles dejar botada tu mochila, tu bolso o portafolio en un lugar diferente incorpora en una rutina de llegar a casa dejar las cosas en su lugar, limpiar algo, guardar algo, cambiarse los zapatos a algo más cómodo, servirse una bebida, etc.


Llegando al trabajo

Sigue una rutina de revisión de pendientes, tocar base con colegas, hacer una lista de tareas, etc. No dejes que nada ni nadie interrumpa tu flujo en tu rutina.


Después de comer

Tómate un café, toca base con alguien querido, revisa pendientes, leer, meditar.


Es muy importante que cuando estés en "modo rutina" te concentres y hagas cada paso en conciencia, evita distractores como el teléfono y sus múltiples notificaciones. (Si lees con frecuencia los posts de Habitómano sabrás que es un tema recurrente el evitar distraerte con el teléfono). Y en menos tiempo del que crees lograrás haber incorporado múltiples acciones que te hagan feliz, pleno y que te hagan cumplir con tus metas y objetivos.



 

Habitómano




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